El Negro ajustó el cinturón de seguridad.
- Voy a tener que bajar unos kilos- se reprochó mientras arrancaba para la agencia.
Hubiese querido dormir una siesta pero el día venía complicado. El auto del Flaco estaba en el taller y con el calor la gente prefería el remise al colectivo. Había que aprovechar para sacar unos pesos más.
Cortado el tránsito en Rivadavia y Medrano. Un auto fue embestido por un ómnibus. El chofer del auto sufrió heridas de consideración y personal del Same está trabajando en el lugar. Evite circular por la zona.
Y va el quinto accidente que escucho en el día. Siempre lo mismo. A la mañana temprano el infaltable vuelco del camión al salir de la Panamericana .Al mediodía algún taxi se da un palo en el Centro y por algún barrio un colectivo se incrusta en un negocio. La verdad que está como para quedarse en casa.
Esta noche el clásico Boca - River .Se agotaron las entradas y el operativo de seguridad comenzó ayer en los puestos de venta. Arriesgá un resultado y llamá a Todo fútbol.
En la agencia un pasajero subió para que lo lleve a unas veinte cuadras.
- Soy Mario de Lugano. Yo creo que gana Boca por 2 a 0. Los de River son unas gallinas y no le pueden ganar a papá. Aguante Boquita.
Qué van a ganar si perdieron con Racing el último partido y empataron con El lobo. Estos bosteros son unos fanáticos. Pensar que mi viejo era de Boca y no pudo conmigo. Todos los domingos se iba a la cancha después de los ravioles.
- ¿Venís a ver el partido? Dale que te invito- me decía para que lo acompañe.
- No, a esa cancha no voy ni muerto. Odiaba hasta los colores y aunque nunca fui muy futbolero, me hice de San Lorenzo. - ¿A usted le gusta el fútbol?
- Sí, pero soy de los que piensan que el fútbol es para distraer a las masas. Mire, un clásico puede más que velar a la madre. Antes jugaban por la camiseta pero ahora les interesan los dólares.
El hombre llevaba un traje blanco de lino y anteojos negros espejados. Cuando bajó le pidió que lo esperara. Subió por el ascensor y entró en el tercero C.
_ Ese que dijo que gana Boca es un payaso ¿Quién es el árbitro? Nada menos que Mendez Riso. Un vendido que les va a cobrar todas las faltas ¿O no pasó con el partido contra Lanús? Soy Rogelio de Almagro
Estacionó bajo la sombra de un árbol, se desabrochó el cinturón y se acomodó para dormir un rato.
_ Oiga jefe, 15 pesos ¿no quiere comprar un ramo para su mujer? Hoy es San Valentín.
_ Mirá pibe, esas son cosas de los yanquis. Yo le llevo flores otro día; no porque me lo impongan voy a ser un boludo.
_ Sí pero gracias a los boludos yo llevo comida a mi familia.
_ Bué, dame las que estén más cerradas. Hasta la noche no vuelvo a casa. Decime, ¿cómo sabés que tengo mujer?
_ Por el zapatito del espejo y el peluche de la luneta.
Aseguró las puertas, puso el ramo en el asiento del acompañante y se quedó dormido.
A la media hora el sol empezó a darle en la cara y se despertó. Miró a su alrededor para ubicarse en dónde estaba. Rápidamente recordó al pasajero de los anteojos espejados y miró el reloj.
- Si no vuelve en diez minutos me voy. Podría haberme dicho cuánto tardaría. Pero yo también soy un estúpido ¿Por qué no se lo pregunté? Ahora me clavo acá en vez de hacer otro viaje. Y si el tipo no vuelve más me quedo sin cobrar ¡Soy un tarado!
Lo sacaron de sus reflexiones la sirena y dos patrulleros que estacionaron cortando la calle. Rápidamente los policías se dirigieron hasta el mismo edificio que había entrado el hombre de los anteojos espejados.
El Negro los siguió con la mirada y para no perder detalles se bajó del auto. Algunos transeúntes se detuvieron para curiosear. Al rato el hombre apareció acompañado de dos policías que lo subieron en el patrullero. Ya habían llegado algunos periodistas que se disputaban el mejor lugar y comenzaron a buscar voces autorizadas. Uno de ellos se acercó y colocándole el micrófono debajo de la barbilla lo empezó a interrogar.
_ Usted ¿qué vio? ¿Los tiros fueron tres o cuatro?
Último momento. Una mujer fue asesinada en su departamento de Boedo. Nuestros móviles ya están allí para relatarnos lo que sucedió. Adelante Diego Cirigliano
- Sí Pablo, estamos enfrente al edificio de la calle Maza entre Inclán y Salcedo donde fue baleada una mujer de aproximadamente cuarenta años. Ya han detenido al homicida y según algunos vecinos la causa fue un drama pasional . Acá estoy con quien estuvo en este lugar desde antes que sucediera el hecho. Como me decía este remisero que estaba estacionado esperando a un pasajero, no escuchó los tiros . Tampoco vio si salía alguien del edificio. Lo único destacable es lo que te va a contar ahora.
_ Buenas tardes señor. Usted dice que estuvo allí antes que sucediera la tragedia y que tiene algo para decir. Cómo es eso, cuéntenos.
-En realidad yo estaba dormido cuando me despertó la sirena .Estaba esperando a un cliente que bajó y entró al edificio. Al rato salieron con ese señor y lo subieron al patrullero. No sé qué pasó. Lo que quiero saber es quién me va a pagar el viaje.
Después del comentario quiso irse pero en ese momento ya había un camarógrafo y otro movilero interrogándolo. Volvió a contar lo mismo e intentó subir al auto.
- Un momento, va a tener que acompañarnos. El sospechoso dice que usted lo trajo hasta aquí.
- Sí, pero mire que estoy trabajando. No tengo mucho tiempo Voy para que me pague.
- Señor, usted es testigo y no puede rehusarse. Es una carga pública.
- Yo no vi nada, lo único que sé es que me dijo que lo esperara.
- Eso lo va a declarar en la comisaría. Suba a su auto que le indico el camino.
Al llegar le hicieron abrir el baúl y la guantera. Revisaron cuidadosamente todo y se llevaron el ramo de flores.
-¿De quién son las flores?- interrogó el comisario mientras inclinaba la cara para descubrir algún aroma.
- Se las compré a mi mujer mientras esperaba a ese señor, que dicho sea de paso no sé quien es.
- Buena coartada para el sospechoso. Puede que se las haya olvidado al bajar y estaban destinadas a la víctima.
- Mire, usted piense lo que quiera pero yo le digo la verdad.
- ¿Siempre le lleva flores a su mujer?
- Nunca. La última vez fue un ramo de jazmines que le compré en el cementerio.
- Entonces miente. Su mujer está muerta.
- La boca se le haga a un lado. Está vivita y coleando. Esa vez fue en el entierro de mi patrón. Al salir un chico me ofreció las flores y me dio no sé qué no comprárselas.
-¿Y esta vez por qué lo hizo?
- Por el mismo motivo. Me dio lástima.
-Por lo visto no es para halagar a su señora sino para sacarse de encima a los vendedores.
- Usted no es quién para decirme lo que tengo que hacer con mi mujer.
-Vamos, no se ponga así. Estaba bromeando.
Al terminar de decir esto el comisario ordenó a un agente que las pusiera en un florero junto a la virgen de Luján.
Cuatro horas después consiguió salir con el señor de anteojos espejados que le pidió que lo llevara de regreso a su casa.
-Ahora dígame, ¿qué pasó en el edificio?
_ Dicen que mataron a una mujer. Justo yo bajaba en el ascensor desde el mismo piso y me engancharon. ¡Le parece semejante garrón!
_ Y usted que entró al edificio. Pero ¿y yo que sólo lo estaba esperando? Ahora voy a tener que quedarme un rato más en la agencia para ver si recupero algo.
_ La policía cree que el crimen de la calle Maza no fue con intenciones de robo. Los investigadores se inclinan por un drama pasional. Vamos a ver las últimas novedades. Adelante Diego.
_Sí Pablo. Efectivamente esa es la hipótesis que sostienen también los vecinos. Ya se llevaron el cuerpo y queda una custodia en el departamento. Te paso con Delia, una vecina del edificio donde se produjo la tragedia.
_Buenas tardes señora ¿Qué sabe usted de este hecho tan lamentable?
-Mire yo no sé nada. La chica muerta era muy atenta. Siempre me saludaba cuando nos cruzábamos en el ascensor y alguna vez me contó que ella era de una provincia, San Luis o Córdoba. No recuerdo, San Luis, porque no tenía tonada cordobesa. Vio como hablan con el cantito los cordobeses .No. No. Sería de San Luis u otra provincia. Vivía sola aunque a veces se escuchaba que discutía por teléfono. Generalmente de noche o de madrugada. Y desde ese momento yo no podía dormir más.
_ ¿Y sabe señora dónde trabajaba la joven?
- En uno de esos lugares que hablan por teléfono. Colcentren , colceter, algo así.
- Y, seguro una putita. Se vienen para la capital, no consiguen laburo y terminan así. Se enganchan con un tipo que les pone un departamento y las hace trabajar ¡Pobres minas! ¿A usted le parece?
- Mire, eso fue toda la vida. Es más viejo que el hambre. Lástima que terminan mal, porque hay cada atorrante...
- Estamos frente a la comisaría dónde acaban de retirarse el sospechoso y el cómplice que lo trajo. Secuestraron del auto un ramo de flores que según parece sería una prueba importante. Dicen fuentes confiables que el asesino intentó una reconciliación con la víctima pero no tuvo aceptación y terminó en tragedia.
- Pero qué hijos de puta, ya resolvieron el caso y encima se quedaron con las flores.
Después de dejar al cliente en su casa, el Negro volvió a la agencia. Todos los choferes estaban siguiendo el caso por la televisión. Al verlo se le abalanzaron con miles de preguntas a las que respondió improvisando una conferencia de prensa.
Se olvidó de las flores, del tiempo que había perdido y por un rato se sintió un hombre importante.
(continuará)